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Tours y visitas

Laguna de Guatavita: donde nace la leyenda de El Dorado

Laguna de Guatavita: donde nace la leyenda de El Dorado
  1. La leyenda que le dio nombre a El Dorado
  2. Qué vas a encontrar hoy en la laguna
  3. El embalse de Tominé, el pueblo que quedó bajo el agua
  4. La Casa Loca, la parada rara del camino
  5. Combina Guatavita con la Catedral de Sal en el mismo día
  6. Qué llevar y qué tener en cuenta
  7. Preguntas frecuentes sobre la laguna de Guatavita
MJ
María JoséSeptiembre 2026
7 min de lectura

Imagina a un cacique cubierto de polvo de oro, deslizándose en una balsa de juncos hasta el centro de un lago sagrado, mientras su pueblo lanza esmeraldas y oro al agua.

Esa escena, repetida durante generaciones por los muiscas, fue la semilla de la leyenda de El Dorado.

A menos de dos horas de Bogotá, la laguna de Guatavita sigue ahí, y hoy se puede recorrer. Esta guía te cuenta lo esencial: qué te vas a encontrar al llegar, qué hay alrededor y cómo combinarlo con la Catedral de Sal de Zipaquirá en la misma salida.

La leyenda completa, con cada detalle del ritual, te la cuenta mejor el guía muisca que te acompaña en el recorrido.

  1. La leyenda que le dio nombre a El Dorado
  2. Qué vas a encontrar hoy en la laguna
  3. El embalse de Tominé, el pueblo que quedó bajo el agua
  4. La Casa Loca, la parada rara del camino
  5. Combina Guatavita con la Catedral de Sal en el mismo día
  6. Qué llevar y qué tener en cuenta
  7. Preguntas frecuentes sobre la laguna de Guatavita

La leyenda que le dio nombre a El Dorado

Cuando un nuevo cacique muisca asumía el poder en Guatavita, lo cubrían con una resina pegajosa y luego lo espolvoreaban de oro de pies a cabeza. Así navegaba hasta el centro de la laguna en una balsa de juncos.

Ahí se sumergía para purificarse, mientras su gente lanzaba oro y esmeraldas al agua como ofrenda a los dioses. El rito se repetía cada vez que había un nuevo gobernante.

Los españoles nunca vieron la ceremonia. La escucharon de segunda mano y la convirtieron en el mito de una ciudad entera hecha de oro.

Ese rumor bastó para lanzar expediciones enteras durante los siglos XVI y XVII, varias de ellas intentando drenar la laguna para llegar al fondo.

Ninguna encontró la ciudad que imaginaban. Pero en 1856 apareció en la zona una pieza de orfebrería que confirmó que el rito sí había existido, tal como se contaba.

La Balsa Muisca, la prueba que quedó del rito

La Balsa Muisca tiene 19,5 centímetros de largo y está hecha en oro y cobre. En el centro va el cacique, más grande que el resto de las figuras, rodeado de remeros y sacerdotes con máscaras.

Se encontró en una cueva de Pasca, Cundinamarca, en 1969, y nunca ha salido de Colombia. Hoy se exhibe en el Museo del Oro de Bogotá, donde un juego de luces y sonido recrea la ceremonia completa que representa.

Qué vas a encontrar hoy en la laguna

La laguna ocupa un cráter casi perfecto, a 3.100 metros de altura, rodeado de bosque nativo de encenillos.

El agua cambia de tono según la época del año, entre verde intenso y gris plomizo.

Hoy es una reserva natural protegida por la Corporación Autónoma Regional (CAR), así que no se puede recorrer por cuenta propia.

Un guía asignado por la CAR acompaña a cada grupo y explica tanto la leyenda como la flora y fauna del lugar.

El recorrido sube por un sendero de tierra hasta un mirador que domina la laguna completa. El último tramo son escalones, así que conviene tener buena condición física si quieres llegar hasta arriba.

El embalse de Tominé, el pueblo que quedó bajo el agua

El embalse de Tominé es un lago artificial creado en los años sesenta para abastecer de agua a Bogotá.

Para construirlo, el gobierno inundó el pueblo original de Guatavita, cuyos habitantes se mudaron en 1967 a un terreno cercano y levantaron ahí una réplica de estilo colonial desde cero.

Es fácil confundir este embalse con la laguna sagrada, pero son cosas distintas: el embalse es artificial y está junto al pueblo nuevo; la laguna queda unos kilómetros más lejos, dentro de la reserva de la CAR.

Hoy el embalse es uno de los principales centros de deportes náuticos de Cundinamarca: ahí se navega en velero, kayak o tabla de paddle, y también se organizan paseos en lancha y caminatas por la orilla.

Estas actividades las gestionan operadores locales, no la CAR, así que si quieres sumarlas conviene calcular medio día extra.

La Casa Loca, la parada rara del camino

A pocos minutos del embalse está la Casa Loca, una construcción de dos pisos inclinada 5 grados que genera una ilusión óptica: todo dentro parece estar al revés, desde los muebles hasta las fotos que se pueden tomar caminando "por el techo".

Es un plan corto, de unos 20 minutos, pensado para toda la familia y muy popular en redes por lo llamativo de las fotos. La entrada se compra aparte, directamente en el lugar, y no forma parte del ingreso a la reserva de la laguna.

Combina Guatavita con la Catedral de Sal en el mismo día

La laguna y la Catedral de Sal de Zipaquirá quedan en direcciones cercanas desde Bogotá, así que es habitual visitarlas el mismo día en una sola salida: traslado en transporte privado, caminata guiada por la laguna, almuerzo típico en Zipaquirá y el ingreso a la Catedral de Sal con audioguía, todo de hotel a hotel.

Si prefieres resolver el día completo, o ir solo a Monserrate en un plan más corto, estas son las opciones para reservar directo:

Qué llevar y qué tener en cuenta

La laguna está a 3.100 metros de altura, más arriba que Bogotá, así que algunas personas pueden sentir el cambio: dolor de cabeza leve, cansancio o falta de aire durante la subida.

Tomar agua durante el día y evitar el alcohol la noche anterior ayuda a que el cuerpo se adapte mejor. 

La temperatura en la laguna ronda entre 5 y 11 °C, así que una chaqueta abrigada no es opcional. El clima cambia rápido, por lo que también conviene llevar algo para la lluvia.

El calzado importa más de lo habitual: el sendero tiene tierra, piedra suelta y un tramo final de escalones. Zapatillas deportivas cómodas hacen la diferencia frente a un calzado de calle.

La caminata puede no ser recomendable para personas con problemas cardíacos, dificultades de movilidad en las rodillas, diabetes o hipoglicemia, por la altura y el esfuerzo del ascenso final.

Preguntas frecuentes sobre la laguna de Guatavita

¿Se puede visitar la laguna de Guatavita sin guía?

No, el ingreso a la reserva exige guía obligatorio, asignado por la administración del parque. Es parte de las medidas de protección del ecosistema, no un servicio opcional.

¿Cuánto dura la visita a la laguna de Guatavita?

El recorrido guiado toma entre una y dos horas y media, dependiendo del ritmo del grupo. Si se combina con la Catedral de Sal, el día completo dura alrededor de diez horas.

¿La laguna de Guatavita es lo mismo que el embalse de Tominé?

No. La laguna es la reserva natural sagrada para los muiscas; el embalse de Tominé es un lago artificial construido en los años sesenta, junto al pueblo nuevo de Guatavita.

¿Qué tan exigente es la caminata hasta el mirador?

Es un sendero accesible en general, pero el tramo final son escalones en ascenso durante unos 20 minutos. No se recomienda para personas con afecciones cardíacas o de movilidad.

¿Dónde se compran las entradas a la laguna de Guatavita?

Se compran directamente en la taquilla de la reserva, administrada por la CAR. Si prefieres reservar con anticipación, en Tur.com puedes conseguir el tour con la entrada ya incluida.

¿Se necesita equipo de senderismo para visitar la laguna de Guatavita?

No, el sendero es corto y guiado, así que basta con ropa abrigada y zapatos cerrados y cómodos. No es una caminata técnica ni requiere equipo especial, salvo el tramo final de escalones, que sí exige buena condición física.

¿Se puede visitar la laguna de Guatavita y la Catedral de Sal en el mismo día?

Sí, es el plan más habitual y toma alrededor de diez horas en total, incluyendo el traslado, ambas visitas y el almuerzo. Se puede reservar como un solo tour, sin coordinar dos salidas distintas.

Vive lo que inspiró una de las leyendas más buscadas de Sudamérica, y de paso conoce la Catedral de Sal de Zipaquirá en la misma salida. En Tur.com reservas el tour con transporte, guía y ambas entradas resueltas desde Bogotá.