Puntos destacados
- La Guajira es la península del extremo norte de Colombia, donde el desierto llega hasta el mar Caribe y vive el pueblo wayúu.
- Los siete planes de la guía son las salinas de Manaure, el Pilón de Azúcar, las playas, una noche en chinchorro, Punta Gallinas, las dunas de Taroa y los flamencos.
- Punta Gallinas es el punto más al norte de Sudamérica, y el Cabo de la Vela tiene un cerro, el Pilón de Azúcar, para ver el atardecer.
- Por los caminos de desierto, muchos viajeros hacen la ruta con guía y transporte, y en Tur.com hay recorridos para eso.
Si buscas qué hacer en La Guajira, esta es la península donde el desierto se junta con el mar Caribe: puedes pasar la tarde en una playa de arena blanca, ver el atardecer desde un cerro rocoso y deslizarse en tabla por las dunas.
La península es también el territorio del pueblo wayúu, que representa cerca del 38 % de la población de la región. Su presencia se nota en las rancherías, en los tejidos y en el manejo de las salinas.
El recorrido reúne el punto más al norte de Sudamérica, unas salinas donde se extrae sal a mano, una laguna con flamencos y noches observando las estrellas en chinchorro, la hamaca de la región.
En esta guía de Tur.com te contamos qué hacer en La Guajira, qué vas a encontrar en cada lugar y cómo organizar el viaje.
- Qué hacer en La Guajira: sal, playas, dunas y flamencos
- ¿Qué plan va contigo?
- Preguntas frecuentes sobre qué hacer en La Guajira
- La Guajira: sal, dunas y el norte de Sudamérica
Qué hacer en La Guajira: sal, playas, dunas y flamencos
Estos son los siete planes para decidir qué hacer en La Guajira. Recorrer la península suele seguir una ruta natural que avanza de sur a norte y conecta paisajes muy distintos.
Varios de estos lugares se recorren seguidos en un solo viaje:
Visitar las salinas de Manaure

Las salinas de Manaure son la mayor explotación de sal de Colombia, según el Banco de la República. El sol, el viento y las pocas lluvias de La Guajira permiten producir sal de buena calidad.
Son planicies blancas donde se ve la extracción artesanal, que maneja la comunidad wayúu.
El contraste visual entre el blanco de la sal, el azul intenso del cielo y la tierra rojiza convierte esta parada en un atractivo imperdible rumbo hacia el Cabo de la Vela.
Subir al Pilón de Azúcar, en el Cabo de la Vela

El Cabo de la Vela es una península en el extremo norte de Colombia, rodeada de desierto y a unas tres horas por tierra de Riohacha.
El Pilón de Azúcar es un cerro rocoso para contemplar una panorámica abierta del desierto chocando contra el mar.
Muy cerca se encuentra el faro, un punto estratégico ideal para esperar la puesta de sol frente a la playa Ojo de Agua.
Pasar el día en las playas de Mayapo y del Cabo de la Vela

Playa Mayapo, en el municipio de Manaure, tiene aguas tranquilas y poco profundas, y orillas largas de arena blanca ideales para desconectar.
Allí sopla viento del nordeste durante buena parte del año, y por eso es sede de festivales de kitesurf.
En el Cabo de la Vela, como los vientos soplan con fuerza durante gran parte del año, también atraen a quienes practican kitesurf y windsurf en la playa El Cabo. Cada playa de la península tiene su propio carácter, según el viento y el oleaje del día.
Dormir en chinchorro en una ranchería wayúu

El chinchorro es la hamaca en la que se duerme en La Guajira, y varias rancherías, que son aldeas rurales, ofrecen alojamiento en ellos en la ruta al Cabo de la Vela y a Punta Gallinas.
Alojarse en una ranchería tradicional permite conocer la cotidianidad de la vida wayúu de cerca: se comen platos locales y se compran bolsos y mochilas tejidos a mano por la comunidad.
Es también la oportunidad perfecta para conocer su sistema normativo ancestral, con el que los palabreros resuelven conflictos entre clanes, inscrito por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Llegar a Punta Gallinas, el punto más al norte de Sudamérica

Adentrarse en Punta Gallinas significa alcanzar el punto más al norte de Sudamérica continental, en el municipio de Uribia, donde hay un faro.
En el camino están la bahía Hondita, que se extiende hasta el Cabo de la Vela, y la bahía Portete, donde hay un parque nacional natural.
Es la parte más remota de la ruta, convirtiendo el viaje en una aventura donde el camino de desierto con vistas al mar forma parte esencial de la experiencia.
Hacer sandboarding en las dunas de Taroa

Las dunas de Taroa, cerca de Punta Gallinas, son dunas de arena dorada que caen directo al mar Caribe, el punto donde el desierto se encuentra con la costa.
Sobre ellas se practica sandboarding, que consiste en deslizarse en una tabla desde la cima de la arena hasta casi tocar la orilla del mar.
Visitar el Santuario Los Flamencos

El Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos se creó para proteger miles de hectáreas de manglar, lagunas, playa y bosque seco, en el corregimiento de Camarones, a unos 20 kilómetros de Riohacha.
Su ave principal es el flamenco del Caribe, una especie en peligro de extinción con una población estimada de unos 5.000 individuos, según Parques Nacionales Naturales.
Los recorridos en canoa por la laguna permiten observar de cerca a estas aves junto a otras como garzas, pelícanos y martines pescadores.
Si quieres verlos con guía, estos tours salen desde Palomino:
¿Qué plan va contigo?
Cada plan responde a una forma distinta de viajar. Estas son las opciones según lo que busques para decidir qué hacer en La Guajira.
Si te gusta ver cómo se produce algo: busca las salinas de Manaure. Recorres planicies blancas y ves la extracción artesanal de sal que maneja la comunidad wayúu.
Si te gusta ver el atardecer desde lo alto: busca el Pilón de Azúcar y el faro del Cabo de la Vela. Subes a un cerro rocoso con vista al desierto y al mar, y esperas la puesta de sol.
Si te gusta el mar y el viento: busca Mayapo y el Cabo de la Vela. Hay playas largas de arena blanca, aguas poco profundas y vientos que atraen a quienes practican kitesurf.
Si te gusta conocer cómo vive otra cultura: busca la noche en una ranchería wayúu. Duermes en chinchorro, compras bolsos y mochilas tejidos a mano y conoces cómo vive el pueblo wayúu.
Si te gusta llegar hasta donde se acaba el mapa: busca Punta Gallinas. Recorres el desierto hasta el extremo norte de Sudamérica continental y miras las bahías Hondita y Portete.
Si te gusta moverte y probar algo nuevo: busca las dunas de Taroa. Subes por la arena dorada y te deslizas en tabla hacia el mar.
Si te gusta la observación de aves: busca el Santuario Los Flamencos. Navegas por una laguna rodeada de manglar y ves flamencos y otras aves en su hábitat.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en La Guajira
¿Cuándo ir a La Guajira?
Se puede ir todo el año, porque llueve poco. El clima es árido y cálido, con máximas de unos 32 a 35 °C, y octubre y noviembre son los meses con más lluvia.
¿Cuántos días se necesitan para conocer La Guajira?
Tres días alcanzan para el Cabo de la Vela, Punta Gallinas y las dunas de Taroa. El primero es para el Cabo, el segundo para Punta Gallinas y el tercero para el regreso. Los flamencos se suman en medio día.
¿Cómo llegar a La Guajira?
Por Riohacha, la capital del departamento. Desde allí, el Cabo de la Vela queda a unas tres horas por tierra, y el Santuario Los Flamencos, a unos 20 kilómetros. Muchos recorridos parten desde Palomino, en el límite entre La Guajira y Magdalena.
¿Qué llevar a La Guajira?
Protector solar, gorra, gafas, agua y efectivo. En el desierto no se permiten drones ni sacar objetos o plantas del lugar.
¿Cuál es el punto más al norte de Sudamérica?
Punta Gallinas, en La Guajira. Es el punto más al norte de Sudamérica continental y queda en el municipio de Uribia.
¿Quiénes son los wayúu?
Son el pueblo indígena que habita la península de La Guajira. Representan cerca del 38 % de la población de la región, y su sistema normativo, aplicado por los palabreros, es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010.
La Guajira: sal, dunas y el norte de Sudamérica
Ya sabes qué hacer en La Guajira: un desierto que termina en el mar Caribe, con salinas blancas, un cerro para ver el atardecer, playas de viento y el punto más al norte de Sudamérica.
Es un destino para recorrer por tramos porque cada lugar muestra algo distinto. En Manaure se ve cómo se extrae la sal, en el Cabo de la Vela se espera el atardecer desde el Pilón de Azúcar, y en Punta Gallinas termina el continente.
Las dunas de Taroa caen directo al mar, las rancherías ofrecen una noche en chinchorro y en Camarones los flamencos se ven desde una laguna rodeada de manglar.
Con tres días alcanza para la ruta del norte, y con medio día más se suman las aves. Cuando tengas las fechas, en Tur.com puedes ver los recorridos por La Guajira y armar tu ruta.







