Puntos destacados
- Para tus vacaciones de verano en México puedes elegir entre playa, Pueblos Mágicos o Ciudad de México, según tus días libres y lo que quieras hacer.
- Los destinos de playa más buscados son Cancún, Riviera Maya, Puerto Vallarta y Mazatlán. Para recorrer a pie, hay pueblos con historia como Real de Catorce, Taxco y Valladolid.
- Lo más conveniente es reservar con dos a cuatro meses de anticipación, o viajar a finales de junio o en septiembre para encontrar menos gente.
- Con Tur.com puedes comprar con tiempo un tour gastronómico en Playa del Carmen, un tour a Taxco o un recorrido por la Ciudad de México.
Las vacaciones de verano en México 2027 pueden ser un día de playa en el Caribe, una caminata por calles empedradas de un pueblo minero o una tarde de museos en la capital. La clave está en elegir bien.
En este artículo reunimos playas, Pueblos Mágicos y cultura en la Ciudad de México, con una idea de qué hacer en cada lugar y de cuándo conviene reservar.
Aquí podrás caminar por un malecón frente al Pacífico, nadar en un cenote o navegar entre los canales de Xochimilco.
Y para armar el viaje completo, en Tur.com encuentras tours y actividades en varios de estos destinos.
- Cómo elegimos los destinos para tus vacaciones de verano en México
- Playas para el verano: Cancún, Riviera Maya, Puerto Vallarta y Mazatlán
- Pueblos Mágicos y Ciudad de México: historia y tradición
- ¿Qué viaje va contigo?
- Preguntas frecuentes sobre vacaciones de verano en México
- Un verano, tres maneras de recorrer México
Cómo elegimos los destinos para tus vacaciones de verano en México
Para armar esta lista pensamos en tu comodidad: destinos con vuelos desde varias ciudades, buenas opciones de hospedaje y cosas por hacer aunque llueva.
Las vacaciones de verano en México coinciden con la temporada de lluvias y con calor húmedo en las costas. Por eso mezclamos playas, pueblos de clima fresco y ciudad.
En el centro del país las lluvias suelen caer por la tarde, así que las mañanas quedan despejadas para salir a caminar.
Ten en cuenta que la mayor demanda suele concentrarse entre mediados de julio y mediados de agosto, justo después del fin de clases.
Con esos criterios quedaron seleccionados estos once destinos:
- Cancún
- Riviera Maya
- Puerto Vallarta
- Mazatlán
- Real de Catorce
- Taxco
- Valladolid
- Bernal
- Mazamitla
- Mineral de Pozos
- Ciudad de México
Playas para el verano: Cancún, Riviera Maya, Puerto Vallarta y Mazatlán
Las playas son el destino que más se mueve en verano. Estas cuatro opciones reúnen mar tibio y mucho por hacer además de la arena.
Si quieres comparar playas una por una, en las mejores playas de México reunimos quince para esta época.
Cancún: ciudad, laguna y mar Caribe

Cancún tiene dos partes: la Zona Hotelera, una franja entre el mar Caribe y la laguna Nichupté, y el centro de la ciudad, donde vive la población local.
En la Zona Hotelera hay más de veinte kilómetros de playa. Playa Langosta y Playa Tortugas tienen aguas tranquilas y poco profundas, ideales para ir con niños.
Playa Delfines es la de las letras de colores de Cancún. En la misma zona están el Museo Maya de Cancún y las ruinas de San Miguelito y El Rey.
En el centro, la avenida Tulum concentra restaurantes y puestos de tacos. Cerca están el Mercado 28, de artesanías, y el Parque de las Palapas.
Desde Cancún cruzas en barco a Isla Mujeres en unos veinte minutos.
Si te interesa esa isla, la guía de qué hacer en Isla Mujeres reúne Punta Sur, el museo subacuático MUSA y la Tortugranja.
Riviera Maya: costa, cenotes y ruinas frente al mar

La Riviera Maya es la franja de costa que baja desde Puerto Morelos hasta Tulum, y se recorre de norte a sur.
En Puerto Morelos hay aguas calmadas, como Playa del Secreto, y comienza la Ruta de los Cenotes, pozos naturales de agua dulce formados en la roca caliza.
Más al sur, Playa del Carmen es la base más práctica: la Quinta Avenida es una calle peatonal con tiendas y restaurantes, y de aquí salen los ferris a Cozumel.
Siguen Xpu-Há, de aguas poco profundas para snorkel, y Akumal, donde podrás hacer snorkel y ver tortugas marinas.
En el extremo sur está Tulum: sus ruinas sobre el acantilado, Playa Paraíso, a la que se baja por escaleras de madera, y el Gran Cenote, de aguas transparentes.
Puerto Vallarta: bahía, malecón y Zona Romántica

Puerto Vallarta se extiende sobre la Bahía de Banderas, en el Pacífico. Su malecón es un paseo junto al mar, con esculturas, y un buen lugar para el atardecer.
A un costado del malecón está la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Hacia el sur, el río Cuale forma la isla Cuale, a la que se llega por puentes.
En la isla hay un mercado pequeño, cafés y restaurantes.
Pasando la isla comienza la Zona Romántica, la parte más antigua de la ciudad, con calles empedradas y restaurantes.
Allí está Playa Los Muertos, de arena fina, con muelle, hoteles y restaurantes. Más al sur, Conchas Chinas es una playa pequeña y menos concurrida.
Al norte, en Marina Vallarta, hay veleros y un faro al que se sube para ver la bahía.
Mazatlán: malecón, centro histórico y faro

Mazatlán se organiza a lo largo del malecón, uno de los más largos del país, para caminar, andar en bicicleta y ver el atardecer.
Sobre el malecón queda Olas Altas, una playa de olas moderadas para tomar el sol, nadar y mirar el atardecer.
Tierra adentro está el Centro Histórico, de calles empedradas y edificios coloniales restaurados.
En la Plazuela Machado hay cafés y galerías. En el mismo centro están el Teatro Ángela Peralta, que ofrece conciertos, y el mercado Pino Suárez.
Para ver la ciudad desde arriba, camina hasta el faro del Cerro del Crestón o sube en funicular al observatorio del Cerro del Vigía.
Al sur, la Isla de la Piedra tiene playas para nadar y hacer snorkel.
Si tu viaje incluye la Riviera Maya, estas dos actividades ayudan a armar el itinerario:
Pueblos Mágicos y Ciudad de México: historia y tradición
Pueblo Mágico es una distinción de la Secretaría de Turismo (Sectur) para localidades con valor cultural e histórico.
Los recorridos se hacen casi siempre a pie. Estos seis pueblos funcionan bien como escapada de pocos días.
Real de Catorce: pueblo minero en la sierra

Real de Catorce fue un real de minas, es decir, un pueblo creado para extraer plata. En su época de esplendor, sus minas fueron de las más productivas del país.
Se llega por el túnel Ogarrio, el acceso principal. Al salir, las calles empedradas suben y bajan siguiendo la montaña.
Está en la sierra, así que el clima es más fresco que en la costa.
En el centro están la parroquia de la Purísima Concepción, levantada con donaciones de los mineros, la antigua Casa de Moneda y la capilla de Guadalupe.
Aquí podrás visitar el Museo Parroquial y la plaza de toros, y llegar a Wirikuta, territorio sagrado del pueblo wixárika.
Taxco: plata, calles empinadas y un templo barroco

Taxco creció gracias a la minería de plata y todavía conserva talleres donde se ve cómo se elaboran las piezas.
La parroquia de Santa Prisca, barroca, de cantera rosa y dos torres, domina la plaza principal. Por dentro tiene un órgano traído de España y pinturas de Miguel Cabrera.
En el centro también están la Casa Borda, hoy Casa de la Cultura, y el Museo de Arte Virreinal, en la Casa Humboldt, sobre la minería y la vida en la ciudad.
Las joyerías y talleres de plata están por todo el pueblo, y los sábados hay un mercado de plata al aire libre.
Para ver Taxco desde arriba, sube en teleférico, mejor cerca del atardecer, o al Cerro del Huixteco, con la mejor vista de la ciudad.
Valladolid: convento, cenotes y base para Chichén Itzá

Valladolid queda a unas dos horas de Cancún y de Mérida, y a 45 kilómetros de Chichén Itzá.
El centro gira alrededor del parque principal Francisco Cantón Rosado, cerca de la iglesia de San Servacio.
Desde allí, la Calzada de los Frailes lleva al exconvento de San Bernardino de Siena, con un museo sobre la Guerra de Castas.
En el camino está la Casona de las Cinco Calles, con tiendas de artesanías y restaurantes. La Casa de los Venados es una casa museo de arte popular mexicano.
El cenote Zací, de agua turquesa, está dentro de la ciudad y tiene restaurante de comida yucateca.
Para comer, prueba los panuchos, tortillas fritas rellenas de frijol, o la cochinita pibil, cerdo marinado en achiote.
Bernal: una peña, capillas y dulces de leche

Bernal está en Querétaro, a menos de una hora de la capital del estado y a unas dos horas y media de la Ciudad de México.
Se identifica por la Peña de Bernal, un monolito, es decir, una sola masa de roca, considerado uno de los monolitos más grandes del mundo. Se sube a pie o escalando.
En el pueblo están la Capilla de la Santa Cruz, el templo de San Sebastián Mártir, el Museo de la Máscara y la Casa Museo del Dulce.
Para comer, prueba las gorditas de maíz martajado o la barbacoa. Para llevar, hay rebozos tejidos en telar, quesos y vinos de la región.
Mazamitla: bosque, cascada y cajeta

Mazamitla está a unos 2,200 metros de altura, en la sierra del Tigre, a 124 kilómetros de Guadalajara. Por eso el clima es fresco, incluso en verano.
El centro se recorre por calles empedradas, entre casas con techos de teja y la parroquia de San Cristóbal, patrono de los viajeros.
Aquí podrás caminar por senderos entre bosques de pino y encino, o llegar a la cascada El Salto, de unos 35 metros, a pie o a caballo.
Antes de irte, prueba la cajeta y el rompope artesanales, dulces típicos de la región.
Mineral de Pozos: ruinas mineras en el semidesierto

Mineral de Pozos fue un pueblo minero que creció entre la época virreinal y el Porfiriato.
Hoy se recorre entre ruinas de minas y haciendas, en una zona semidesértica de Guanajuato.
Aquí podrás ver la mina Cinco Señores, los tres hornos de fundición de Santa Brígida y el Jardín Juárez, la plaza principal del pueblo.
También hay tiendas de artesanías y el templo del Señor de los Trabajos.
A poco más de una hora está San Miguel de Allende, ciudad colonial Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, con un centro histórico de templos barrocos para recorrer a pie.
Ciudad de México: Centro Histórico, Xochimilco y museos

La Ciudad de México combina plazas, museos y mercados, por eso funciona aunque el clima cambie. Deja lo que está al aire libre para la mañana y los museos para la tarde.
El Centro Histórico gira alrededor del Zócalo, donde están la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, con murales de Diego Rivera.
A un costado se ven las ruinas del Templo Mayor. Junto con Xochimilco, el Centro Histórico es Patrimonio Mundial de la UNESCO.
En Xochimilco se recorren canales en trajineras, botes planos de colores con un arco que suele llevar nombre de mujer.
Se llega en tren ligero desde la estación Tasqueña. En los canales hay vendedores de elote, esquites y tacos.
En Coyoacán está la Casa Azul, el museo dedicado a Frida Kahlo.
Cerca queda Ciudad Universitaria, el campus de la UNAM, con el mosaico de Juan O'Gorman en la Biblioteca Central.
En Chapultepec, el Museo Nacional de Antropología tiene arqueología en la planta baja y pueblos indígenas actuales en la planta alta.
Destacan la Piedra del Sol, la máscara de jade de Pakal y las cabezas colosales olmecas.
Si prefieres salir con guía, estos tours cubren pueblos y barrios de esta lista:
¿Qué viaje va contigo?
Once destinos son muchos para un solo verano, y cada viaje pide algo distinto: descansar frente al mar, caminar por un pueblo con historia o recorrer museos en la capital.
Cada viaje busca algo distinto, por eso agrupamos los destinos según tu plan.
¿Eres de los que disfrutan nadar, hacer snorkel o pasar el día en el agua? En Cancún y la Riviera Maya hay mar abierto y cenotes como el Gran Cenote de Tulum. También hay ferris a Isla Mujeres y Cozumel.
¿Prefieres atardeceres frente al mar con ciudad cerca? En Puerto Vallarta tienes el malecón y la Zona Romántica. En Mazatlán, el malecón, Olas Altas y la Plazuela Machado.
¿Te gusta caminar y conocer la historia de un lugar? Real de Catorce, Taxco y Mineral de Pozos se recorren a pie.
¿Quieres alejarte del calor de la costa? Mazamitla, a 2,200 metros, tiene bosque y la cascada El Salto. Real de Catorce también queda en la sierra.
¿Te interesan los museos, las ruinas y los cenotes? En la Ciudad de México están el Templo Mayor y el Museo Nacional de Antropología.
¿Viajas en familia? Bernal tiene la subida a la peña, y en Xochimilco el paseo en trajinera es corto y se hace sentado.
Preguntas frecuentes sobre vacaciones de verano en México
¿Cuándo comienzan las vacaciones de verano?
Comienzan cuando termina el ciclo escolar, a inicios de julio. Las vacaciones de verano en México se extienden hasta que arranca el siguiente ciclo.
¿Con cuánta anticipación conviene reservar?
Lo recomendable es reservar entre dos y cuatro meses antes de viajar. Seis a ocho semanas es el mínimo razonable para julio y agosto.
¿Qué conviene reservar primero?
Primero vuelos y hospedaje, después tours y entradas. Así aseguras lo que más se llena en julio y agosto y comparas el resto con calma.
¿Cuándo hay menos gente?
A finales de junio, antes de que terminen las clases, y en septiembre, cuando las familias vuelven a la escuela. En septiembre conviene elegir tarifas con cambios, por si el clima modifica el plan.
¿A dónde ir con poco presupuesto?
Los Pueblos Mágicos como Real de Catorce, Taxco y Mineral de Pozos suelen ser las opciones más accesibles. Tienen recorridos a pie y hospedaje sencillo.
¿Es buena idea ir a la playa en verano?
Sí, en verano el mar está tibio y hay muchas opciones de playa. Las lluvias suelen llegar por la tarde, así que las mañanas son las mejores horas para ir.
¿Qué hacer si llueve?
Deja las actividades al aire libre para la mañana y los museos, mercados o restaurantes para la tarde. En la Ciudad de México, el Museo Nacional de Antropología es una buena opción.
Un verano, tres maneras de recorrer México
Las vacaciones de verano en México admiten más de un plan, y lo que cambia de uno a otro es el ritmo de los días.
En la costa, el día gira en torno al mar: la Zona Hotelera de Cancún, los cenotes de la Riviera Maya, la bahía de Puerto Vallarta o el malecón de Mazatlán.
En los pueblos, el ritmo lo marcan las calles que se recorren a pie, como el túnel de Real de Catorce, los talleres de plata de Taxco o los cenotes de Valladolid.
En la Ciudad de México, el pasado mexicano, virreinal y moderno convive en pocos kilómetros, y los museos resuelven las tardes de lluvia.
Más que un destino, la elección depende de cómo se quieran vivir los días de vacaciones.
Si alguna de estas rutas ya te dio una idea, en Tur.com hay actividades en varios de estos destinos para sumar al viaje.










