
Descubre Sonsón: el pueblo más auténtico del oriente antioqueño y sus paisajes de páramo
Conoce Sonsón, un municipio del oriente lejano de Antioquia ubicado en las estribaciones de la Cordillera Central a más de 2.400 metros de altitud, uno de los pueblos más auténticos y menos masificados de la región antioqueña. Con una arquitectura colonial muy bien conservada, calles empedradas, plazas llenas de vida local y un entorno de paisajes de páramo y bosques de niebla extraordinarios, Sonsón es un destino para los viajeros que buscan el Antioquia profunda lejos de los circuitos turísticos habituales. Las cascadas de los alrededores, los cultivos de trucha y la gastronomía paisa con el sancocho antioqueño y las arepas de chócolo recién hechas completan una experiencia muy honesta y reparadora. Un destino perfecto para quienes quieren el campo colombiano en su versión más tranquila y genuina.
Las experiencias favoritas para hacer en Sonsón
Sonsón se puede visitar durante todo el año pero las mejores épocas son de diciembre a febrero y de junio a agosto, durante las temporadas más secas del oriente antioqueño, cuando los senderos hacia las cascadas y los miradores del páramo están en mejores condiciones y los días son más despejados para disfrutar de los paisajes. Los fines de semana son los más animados en el parque principal con mercado de artesanías y productos locales. Ten en cuenta que de marzo a mayo y de septiembre a noviembre las lluvias son frecuentes y los caminos rurales pueden estar difíciles, aunque el verde del paisaje en esas épocas es extraordinario.
Sonsón se puede visitar durante todo el año pero las mejores épocas son de diciembre a febrero y de junio a agosto, durante las temporadas más secas del oriente antioqueño, cuando los senderos hacia las cascadas y los miradores del páramo están en mejores condiciones y los días son más despejados para disfrutar de los paisajes. Los fines de semana son los más animados en el parque principal con mercado de artesanías y productos locales. Ten en cuenta que de marzo a mayo y de septiembre a noviembre las lluvias son frecuentes y los caminos rurales pueden estar difíciles, aunque el verde del paisaje en esas épocas es extraordinario.
